Los 100 Burpees

Siempre he creído que somos seres de retos. A mi me encanta retarme en todo el sentido de la palabra: me pone una meta, me siento comprometida con algo y quiero cumplirlo, me siento responsable de mi palabra, y definitivamente quiero ver resultados.

Soy una mujer constante y disciplinada por naturaleza. A lo largo de los años soy consciente que no soy la mejor en todo, pero sí trato de serlo. No soy la persona más fuerte (en peso), ni la atleta más eficiente, pero algo que sí tengo es disciplina y determinación. Considero que hay personas que son dotadas o gifted, nacieron con un don y lo pueden aprovechar o no. Yo en cambio, no soy tan talentosa en deporte, y por eso, con mi constancia y disciplina espero lograr lo que la persona talentosa hace. Me tengo que esforzar mucho más, obvio que sí, pero llego al mismo punto que ella.

Este reto comenzó con unas amigas de crossfit: 100 burpees. Al comienzo todo se veía bastante sencillo y tranquilo porque se empezaba con: 1er día 1 burpee, 2do día 2 burpees y así sucesivamente hasta completar 100. Las reglas eran fáciles: si no haces el reto el día que lo tienes que hacer al otro día tienes que hacer lo que no hiciste el día anterior. Empezamos 8 o 9, terminamos 4. Para mi no sólo era un reto con las amigas en el box sino también me gustaba porque iba a estar de vacaciones y me mantenía activa y con una motivación afuera.

Los primeros días eran muyyyy fáciles y más porque estamos acostumbradas a los burpees del box que son seguidos y muchos. Pero ya cuando pasó el primer mes y eran 30, 31, 32 la cosa se puso más difícil. Las personas que comenzaron ya no seguían posteando sus progresos, ni decían nada. El segundo y tercer mes fue muy difícil: la idea para mi, era generar resistencia así que intentaba hacerlos seguidos. Como siempre, empezaba mi entrenamiento con ese calentamiento y así seguí el entreno sin pensar en los burpees. Los fines de semana siempre fue más complicado porque, la familia, los compromisos y citas no me dejaban hacerlos en la mañana así que me tocaba en la noche, ya cuando mi esposo estaba listo para ver Netflix. Los fines de semana me costaba mucho más hacerlos seguidos y muchas veces paraba uno o dos minutos y seguía. Entre semana lo que hacía era mantener un ritmo tranquilo y constante para hacerlos seguidos.

 

Muchas veces me daban ganas de parar y no seguir, pero les confieso que tener un grupo de apoyo es lo mejor. Ver que mis amigas los hacían y comentaban lo difícil que era para ellas me hacía levantarme y hacerlos. Fueron más de tres meses seguidos en este reto, el reto más largo que he hecho en toda mi vida, pero la satisfacción de cumplido no tiene precio. El día que terminé me sentí tan feliz, llena de vida y muy victoriosa. Las batallas pueden ser grandes o pequeñas pero ustedes pueden darle el valor que quieran. Les recomiendo este reto, pero si no tienen la resistencia alta entonces empiecen con cualquiera que les vaya bien. La idea es tener una idea fija, rodearse de personas que las acompañen en el proceso y escriban sus progresos. Lograr algo se siente bien, por eso les animo a que lo hagan, vale toda la pena.